La frecuencia cardíaca nos permite controlar la
intensidad del entrenamiento en aquellas actividades deportivas que inciden directamente
sobre el sistema cardiovascular en busca de adaptaciones específicas, como sucede en
ciclismo.
El pulsómetro nos permite controlar todos los
componentes de la carga del entrenamiento (intensidad del esfuerzo y la recuperación,
duración del esfuerzo y de la recuperación y volumen del entrenamiento) y además
almacenar la información para su posterior análisis mediante ordenador en los
pulsómetros de prestaciones más avanzadas.
Características del pulsómetro
Está compuesto por dos elementos, un emisor
que capta la señal de frecuencia cardíaca y la transmite y un receptor. En los
pulsómetros actuales la transmisión se hace por radiofrecuencia con lo cual no existen
cables ni elementos que puedan resultar molestos durante la realización del ejercicio.
Los más sencillos registran la frecuencia
cardíaca y la muestran en la pantalla del reloj. Los modelos un poco más avanzados
cuentan además con funciones de cronómetro, posibilidad de registro de la frecuencia
cardíaca cada 5, 15 ó 60 segundos, doble o (triple) contador de periodos -timer- con
su correspondiente alarma, lo que permite programar los tiempos de las fases de trabajo y
de recuperación del entrenamiento interválico y un indicador de límites inferior y
superior de frecuencia cardíaca en cada uno de los timer con alarma que se activa
cuando la frecuencia cardíaca se sitúa por encima o por debajo de los límites
establecidos, lo que hace posible un control preciso de la intensidad de trabajo.
Los modelos más sofisticados cuentan con una
función muy interesante como es la disposición de memorias para el almacenamiento de los
registros de frecuencia cardíaca y posterior volcado a ordenador para su análisis y
estudio. Además, algunos modelos cuentan con funciones específicas para ciclismo,
registro de velocidad/distancia recorrida, máxima, promedio, y registro de cadencia de
pedaleo y altitud.
Control de variables
fisiológicas y de entrenamiento
¿Qué variables interesa controlar
con el pulsómetro?. La frecuencia cardíaca está en estrecha relación con otros
parámetros durante el ejercicio, por ejemplo el consumo máximo de oxígeno o el umbral
anaeróbico. Para mejorar el rendimiento en aspectos concretos, como puede ser, por
ejemplo, en la subida de los puertos, el entrenamiento debe desarrollarse en una franja
concreta de frecuencia cardíaca. El pulsómetro va a permitir controlar la permanencia
del ciclista en esa franja de frecuencia cardíaca el tiempo programado.
Frecuencia cardíaca en reposo
Su medida tiene interés para verificar
adaptaciones personales a un programa de entrenamiento ya que una tendencia a disminuir a
lo largo de varias semanas indica una mejora de la forma física. Para su determinación
correcta es conveniente efectuar un registro con el pulsómetro durante unos minutos,
permaneciendo el sujeto en decúbito supino (tumbado boca arriba). El momento más
adecuado es por la mañana, al despertarse. En el caso de deportistas sometidos a un
programa intenso de entrenamiento es conveniente la adquisición del hábito de registrar
diariamente la frecuencia cardíaca en reposo ya que aumentos en días sucesivos pueden
ser indicativos de sobreentrenamiento, estrés emocional, hábitos de sueño inadecuados,
mal estado nutricional, etc.
Frecuencia cardíaca máxima
Una de las primeras mediciones que debe hacer el
deportista que comienza a entrenar con pulsómetro es establecer su frecuencia cardíaca
máxima, con la finalidad de establecer las zonas de trabajo adecuadas a cada objetivo de
su programa de entrenamiento en función de porcentajes de esta frecuencia cardíaca
máxima. Aunque la frecuencia cardíaca máxima tiende a disminuir con la edad, en
deportistas entrenados se mantiene durante bastantes años en los mismos valores. Es
necesario calcular la frecuencia cardíaca máxima de cada deportista y llevar a cabo
controles periódicos a lo largo de la temporada, sobre todo al comienzo y final de
periodos de entrenamiento de alta intensidad.
Control de la recuperación
Durante el ejercicio y sobre todo en las
sesiones de entrenamiento interválico, es fundamental el control de los periodos de
recuperación entre series, tanto para la correcta ejecución del entrenamiento como para
la evaluación posterior del ejercicio realizado. Tras el esfuerzo, la utilización del
pulsómetro puede estar indicada para valorar los efectos de las acciones o actividades de
recuperación que se realicen (masaje, etc.).
Detección de síntomas de sobreentrenamiento
Un registro continuo de la frecuencia
cardíaca durante el descanso nocturno podría aportar datos sobre un posible
sobreentrenamiento o una enfermedad si se produce un incremento de la frecuencia cardíaca
en reposo habitual del deportista. También permitiría detectar métodos de
recuperación inadecuados tras esfuerzos intensos. Igualmente un estudio de la frecuencia
cardíaca tras el entrenamiento o la competición puede servir de ayuda para dar
orientaciones al entrenador o al deportista sobre el periodo o tipo de recuperación más
adecuados. Hay que tener en cuenta que la reacción del organismo ante el esfuerzo no es
igual para todos los deportistas, aunque su rendimiento sea similar. Tanto en el
entrenamiento como en la recuperación hay que considerar las características
individuales.
Sobre todo en el entrenamiento aeróbico de alto
nivel (corredores de maratón, ciclistas de competición, tanto aficionados como
profesionales), son frecuentes las situaciones de sobreentrenamiento, con déficits de
hierro, vitaminas, etc. que dejan notar sus devastadores efectos.
Evaluación del entrenamiento
El análisis de los registros del pulsómetro
permite evaluar la actividad llevada a cabo por el deportista en cada momento de la
temporada y actuar en consecuencia, tanto en aspectos relacionados con la recuperación
del entrenamiento como, en el caso de procesos de recuperación de la forma tras una
lesión, adecuando el tratamiento a los resultados que se vayan consiguiendo.
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